Mamma Mia! vs. Moulin Rouge!

¡¡6ª edición de Cinestreeeeeet Fiiiiighterrrrrrrrrr!!

Hoy tenemos en el escenarioooo, a la eh-izquierrrrrda, eh-connn bañadores y bikinis veraniegos, a Sophie y su prometido Sky, su madre Donna, las dos amigas de ehhhta, Tanya y Rosie y los tres eh-posibles padress de Sophie: Sam, Harry y Bill. Ellos son Mamma mia!

A nuestra derecha, con eh-ropas cutres de ir to tiraos por la calle y unas eh-botellas de absenta, Christian, Toulouse Lautrec y su cuadrilla de bohemios, y con ropajes lujosos ellos y vestidos de cabaret ellas, Harold Zidler, el Duque, Satine y las cabareteras. Sonnn loh integranteh deeee Moulin Rouge!

Sophie enseguida se acerca a sus tres posibles padres, ya que todo este tiempo han estado perdidos quien sabe dónde y quiere conocerlos mejor. Tras leer en el diario de su madre que el verano de su concepción se acostó con los tres, los ha invitado a su boda con el "secreto" deseo de descubrir cual de ellos es el verdadero, pero ya que estamos en un Cinestreet Fighter, aprovecha para abordar su conciencia pidiéndoles, como regalo de boda, la victoria.

Cuando los padres se adelantan, decididos, las cabareteras del Moulin Rouge comienzan a bailar y les distraen mostrándoles todas sus... virtudes, comandadas por la bella Satine, que de paso intenta impresionar con sus atributos al Duque, quien va a financiar una obra teatral y con ello ayudar a salir adelante el Moulin Rouge. Lo que no sabe es que Toulouse Lautrec ha descubierto en Christian a un gran guionista y quiere concertar una cita también con Satine para que sea su obra la que acepte Zidler, el dueño del Moulin. Entre el lío de camelarse a los padres de Sophie, al Duque y a un espontáneo que pasaba por allí, Satine se encuentra más perdida que un pulpo en un garaje, confunde a Christian con el Duque, y se lo lleva a un rincón del cuadrilátero, donde comienza a enrollarse con él apasionadamente. Más adelante tendrá que preocuparse de ocultar la verdad al Duque y engatusarlo para que financie el espectáculo, pero eso luego, que ahora está ocupada.

Al ver a sus tres ex-compañeros de cama, a Donna le entra un yuyu y escapa, y sus amigas Tanya y Rose corren en su ayuda. Mientras, Toulouse Lautrec y sus bohemios la están liando parda en el banquete, borrachos como cubas, gritando poemas desafinados a los elefantes rosas que ven culebrear entre las botellas de absenta. Sky, indignado por su actitud, echa unas gotitas de cicuta en cada botella y se deshace de esta hábil manera de sus invitados no opinados.

Zidler, al ver peligrar su obra, informa al Duque del suceso, y éste le encaja un balazo entre ceja y ceja a Sky, y otro de propina a Sam, el padre arquitecto, que corría a defender a su yerno. Harry, el padre banquero, se huele que va a ser el siguiente y le ofrece rápidamente al Duque una serie de ventajas económicas que tendrá al invertir el dinero en su banco: 0% de comisiones, tarjetas gratis, importantes intereses por ser un cliente especial, etc... Le convence de que meter su dinero en un burdel es tirarlo por el retrete, y ambos abandonan el combate discutiendo los pormenores del futuro contrato. Bill, el último y más despendolado de los padres de Sophie, se ha camelado a las cabareteras -en plural- del Moulin Rouge, y huye con ellas en su barco, al que rebautiza como Moulin Ship.

Abandonado por su inversor, con las cabareteras fugadas, los actores envenenados y Satine más pendiente de las orejas de Christian que del futuro del Moulin Rouge, Zidler ve la cosa muy chunga, pero entonces observa a las amigas de Donna, que para animarla la han convencido para que canten juntas de nuevo. En cuanto Donna y las Dinamos aparecen con sus extravagantes vestidos y se ponen a cantar, los ojos de Zidler se transforman en dólares y corre a su encuentro, augurándoles un gran futuro en el Moulin Rouge. Donna mira a su hija, compuesta y sin novio (un tiro en la frente de tu pareja acostumbra a estropearlo todo), y le propone que comiencen una nueva vida en el Moulin Rouge. Sophie acepta, a falta de otra opción mejor, y marcha con su madre, las Dinamos, y Zidler en pos de Harry y el Duque.

Todos están muertos o han abandonado el escenario, excepto Satine y Christian, que ya van por su tercer acto y camino del cuarto. Así pues, ganaaaaa Mouliiiiinnnn Rooouuuuggeeeee!

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