Mary Poppins vs. South Park

¡Tercer duelo de Cinestreeeeeeeeeeeeeeet Fiiiiiiiiighteeeeeeeeeeer!

¡A la izquierda del rrrrring, George Banks, Winifred (su mujer), Jane y Michael (los hijos de ambos), Bert -un bohemio para el que la música y el arte son modo de vida- y, por supuesto, vestida con falda oscura, camisa blanca, delantal y pajarita, y armada con un acojonante paraguas volador con pomo de pajarrrrrrracoo: Mary Poppins!

¡Al otro lado, no iban a ser menos gente, los pequeños Stan, Kyle, Cartman y Kenny, acompañados de los canadienses Terrance y Phillip, con la temible compañía de Satán y Saddam Hussein, y flanqueados por tooooodo el pueblo, vestidos todos con colores animados, como dibujos que sonnnnnnnn: South Park!

Nada más empezar, los pequeños de South Park nos dejan plantados a todos y se van al cine de su pueblo a ver el estreno de la película "No sin mi ano", de Terrance y Phillip. Allí descubrirán que la R.A.E. no contiene todas las palabras que realmente se pueden utilizar, y que los canadienses son especialistas en utilizar las más "desconocidas" y menos recomendables para los críos.

Esto no le parece nada bien a Mary Poppins, pero bastante tiene con intentar devolver la armonía a una familia desestructurada en la que George está más fuera que dentro, pues sólo tiene tiempo para su trabajo, y delega en sucesivas niñeras la responsabilidad de cuidar a sus hijos, con los que no puede ni la Supernanny, todo sea dicho de paso, y en la que Winifred se dedica a reivindicar los derechos de la mujer, eso sí, acatando todo lo que dice su marido en casa como si fueran verdades indiscutibles.

La madre de Kyle, el niño judío de South Park, se alía con Mary Poppins y Winifred para crear una plataforma de defensa de los menores, y así de paso cargar contra Terrance y Phillip. Lo que Mary Poppins ignora es que la madre de Kyle va a provocar que Terrance y Phillip sean condenados a muerte, lo que a su vez creará una conjunción infernal que abrirá las puertas del averno, del que saldrán Satán y Saddam Hussein, prestos para ganar el combate.

Bert, el bohemio amigo de Mary Poppins, descubre todo lo que se avecina y crea un ejército de pingüinos animados, perros, un zorro y todo lo que se le cruza por delante para enfrentarse a las huestes abisales de South Park. Pero Satán descubre que el trabajo secreto de Bert es de deshollinador, y lo contrata para que vaya con su tropa al infierno, que tiene chimeneas atascadas por un tubo. A día de hoy, Bert no puede decir que no a un contrato indefinido, que de algo hay que comer y el arte no da "pa tanto", así que se retira del combate con sus dibujillos, deseándole suerte a Mary Poppins y la familia Banks.

Los niños de George conocen las ambiciones secretas de Satán, porque seguían fielmente la serie de South Park, por lo que le recomiendan a su padre que vaya al banco, saque toda la pasta que tenga y se la dé. Para variar, George les hace caso y, en cuanto capta de reojo el brillo de las monedas, Satán coge a Saddam del cuello, rapiña cuantas monedas puede y regresa al submundo, forrado hasta las cejas.

Una vez ha conseguido reeducar a Michael y Jane, Mary Poppins decide cantar las cuarenta a Terrance y Phillip por su actitud y vocabulario, pero éstos le confiesan que tienen un problema muy grave, que si puede sentarse a escucharlos. Cuando Mary Poppins se sienta, los canadienses le enseñan sus culos y la fríen a pedos. Escandalizada, Mary Poppins los sacude con su paraguas, pero éste se le escapa, sale volando y atraviesa la cabeza de Kenny.

"Ha matado a Kenny", exclama Stan. "Hija de puta", añade Kyle. Mary Poppins, incapaz de perdonarse por su error, abre su paraguas manchado de sangre y huye volando hacia los cielos, de donde es rápidamente expulsada y enviada a las calderas de Satán. Una vez allí, Mary Poppins funda una escuela plagada de chimeneas que le limpia su amigo Bert, y en la que intentará reinserir socialmente a toda la población del infierno, Saddam Hussein incluido. Pues no tiene faena ni ná.

George y Winifred están contentos porque por lo menos han conseguido educar a sus hijos, pero Cartman aprovecha un descuido y los invita a ir al cine con Terrance y Phillip, al preestreno de No sin mi ano II, de donde salen irremediablemente southparkizados. Michael no deja de preguntarle a su reloj que dónde está Kit, y Jane corre hacia la selva, buscando a Tarzán con desespero. Sólo encontrará a Culo Sucio pero, juntos, formarán una familia, muy a pesar de la pierna de Ricky Martin. George y Winifred no tendrán otra opción que irse a vivir allí donde, por lo menos, son dibujos animados y no les puede pasar nada malo.

Por lo tanto, puesto que nadie ha sido capaz de corregir a los irreductibles niños de este pequeño pero encantador pueblo, y ya que incluso algunos se han ido a vivir allí, declaro vencedor aaaa Soutttthhhh Paaaaark!!!

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