Chocolat vs. Paranormal Activity

¡¡Ya está aquí la seguuuunda jornada de Cinestreet Fighter!!

En el lado izzzquierrrrdo del, eh-cuadrilátero, con calzoneh marroneh como si estuvieran eh-cagados, y un aroma afrodisíaco y tentador, lah eh-dueñas de la tienda, el eh-músico hippie y todo el pueblo en piña deeee Chocolat!

A nuestra diestraaaa, una pareja eh-obsesionada con una cámara, vehtidos con pijama y eh-camisón, y una presencia que eh-nosevé pero se eh-siennnnnteeeee, Paranormal Activity!

Los chicos paranormales piden plantar su cámara en una esquina del ring, para no perder detalle, convencidos de que así aclararán qué sucede con la extraña presencia que persigue a la chica desde los 8 años. En especial quieren registrar posibles sucesos de noche, que es cuando más se manifiesta la presencia.

Rápidamente se opone a esto todo el religiosísimo pueblo de Chocolat, puesto que ya tienen bastante con la Chocolaterie de Vianne, como encima tener que cargar con una presencia extraña y encima pelear de noche. Ellos tienen sus costumbres, que les hacen llevar una vida tranquila, y bastante la ha liado ya la chocolatera, a la que el alcalde enseguida comenzará a boicotear. No obstante, Vianne tiene un don para elegir las chocolatinas que reparte a sus clientes y para tratar con ellos, y pronto conseguirá hacer cambiar al pueblo.

A Micah le sud... da lo mismo lo que piensen todos (igual que lo que piense su novia Katie) y planta la cámara para grabarlo todo. Pronto le llega el olor a chocolatinas y se dirige a la tienda, donde pilla un colocón de la leche y se caga las patas abajo del corte de digestión (todo esto sin ver lo que se está grabando, uuuiuuuiuuuuu).

El pueblo poco a poco le va cogiendo cariño y confianza a Vianne, la cual conocerá y hará migas con un músico hippie (el inefable Johnny Depp). Todo esto al alcalde no le gusta un pepino, pero como hay que priorizar problemas y la presencia paranormal está en el número 1 de la lista, deciden juntarse todos en la iglesia para rezar y ahuyentar al demonio. El bicho aprovecha que nadie puede defenderla para invadir el cuerpo de Vianne, la cual envenena todas las chocolatinas y a continuación huye del pueblo "espavoría", con su hija persiguiéndola montada en su imaginario canguro cojo y Johnny Depp intentando cerrarle el camino por el río con su barca.

Katie sabe que la presencia es peligrosa, pues acojonantes han sido los acontecimientos que la cámara ha grabado durante sus noches en casa, a pesar de no verse nada en claro (muchas veces es peor lo que imaginas, y de paso el productor se ahorra una pasta en efectos especiales). Pero claro, con Micah tirado en el ring y rodeado de mierda, nunca mejor dicho, Katie se da cuenta de que "el asesino anda suelto" (juas juas) y decide perseguir a Vianne, creyendo que es la responsable, por lo que abandona el terreno de combate y queda eliminada.

Cuando la peña del pueblo sale de la iglesia y ve que no hay contendientes, saltan de alegría, y para celebrarlo se comen todos los bombones que Vianne, poseída por el ente, había envenenado. Caen todos fulminados al únisono, como en una bonita coreografía, registrada por la cámara de los chicos paranormales. Cuenta la leyenda que las últimas imágenes registradas eran de bombones levitando y desapareciendo en el vacío...

La victoria es Para-normal Activity!!, cuyas habilidades han demostrado ser demoníacas, y ha sabido utilizar la perversa tentación que supone el chocolate para acabar con un pueblo religioso (y de paso con el lerdo de Micah).

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